El hermano vestirá correctamente el hábito nazareno de la Cofradía, consistente en túnica de sarga blanca de cola, complementada con antifaz de igual tejido y color que cae sobre el pecho y espalda y se eleva sobre la cabeza sostenido por un armazón cónico de algo más de un metro. Este antifaz tendrá dos pequeñas aberturas para los ojos y debe mantenerse vertical. El hábito o túnica va ceñido por cinturón de esparto basto en su color de unos treinta centímetros de ancho, sobre el que, a uno y otro costado, pasará la cola de aquella, cuyo extremo descansará en el antebrazo correspondiente.
Los hermano que lleven cruces penitenciales prescindirán necesariamente del armazón del antifaz. En el centro de la parte delantera del antifaz se colocará el escudo de esta Santa Hermandad, en forma ovalada y de tamaño conveniente, que tenga impreso en negro, no bordado, sobre tela del mismo color y clase que la túnica, una cartela con las Cinco Llagas y una cruz de fondo orlada con el cordón franciscano y de remate la corona real.
Calzarán los nazarenos sandalias de cuero en su color y no llevarán medias ni calcetines.
Los hermanos nazarenos prescindirán de guantes, relojes, anillos y joyas en general. Tampoco aumentarán visiblemente su penitencia con excesos de mortificación que trasciendan al exterior como cadenas, roces de pies en el suelo, transporte de más de una cruz, etc.





